El abandono es una especie de sanción que el Tribunal impone hacia la parte demandante, debido a que ha sido poco diligente con la tramitación de la causa, lo cual se genera cuando el demandante no mueve, es decir, mantiene la causa en pausa durante un lapso de 3 años o más. Esta sanción se traduce en que el demandado puede solicitarle al tribunal que declare el juicio abandonado, cumpliéndose con todos los requisitos antes señalados, y lo que genera este abandono es que no se debe pagar la deuda y además se puede salir de DICOM. Esto significa que la causa se termina: el demandante, que por lo general es un banco, no va a poder volver a presentar una demanda en tu contra por esa misma deuda, con ese mismo pagaré, debido a que el Tribunal declaró el juicio abandonado. Los acreedores saben que ya no pueden ejercer acciones legales en tu contra por esta deuda, por lo que es muy normal que sigan enviando correos o llamadas con ofertas para que la gente pague, pero no están obligados a hacerlo, ya que existe una sentencia en favor del demandado.
Este proceso es muy beneficioso para las personas que tienen una deuda antigua que las perjudica en el sistema financiero y por la cual siguen apareciendo en DICOM, debido a que con el abandono se envían los antecedentes al boletín para que esa deuda sea eliminada y así, con posterioridad y buen comportamiento, pueden volver a bancarizarse después de un tiempo. Además, se pone término a la causa y no corren el riesgo de que el acreedor pueda reactivarla en un futuro y continuar con apremios como los embargos.